El Miami Heat volvió a mandar un mensaje claro al resto de la conferencia: están encendidos. Y lo hicieron con autoridad al vencer 127-117 a los 76ers en Filadelfia, impulsados por otra actuación estelar del mexicoamericano Jaime Jáquez Jr.
Entrando desde la banca, Jáquez Jr. fue puro impacto inmediato. Terminó con 22 puntos, encestando 10 de 12 tiros, repartió siete asistencias y manejó la ofensiva con una madurez que superó por mucho su rol secundario. Su energía cambió el ritmo del partido cuando Filadelfia intentaba meterse en la pelea.
Miami, además, contó con un Norman Powell imparable. El veterano sumó 32 puntos, mientras que el novato Kel’el Ware dominó la pintura con un enorme doble-doble de 20 tantos y 16 rebotes. Bam Adebayo no se quedó atrás, aportando 18 puntos y 13 tablas, siendo el ancla defensiva del Heat.
En Filadelfia, Tyrese Maxey cargó el peso ofensivo con 27 unidades, pero la ausencia de Joel Embiid —fuera nuevamente por molestias en la rodilla— volvió a evidenciarse. Los 76ers sufrieron para cerrar jugadas y controlar los rebotes en los momentos clave.
Cuando el duelo entró en la recta final, Miami apretó el acelerador. Spoelstra confió en Jáquez Jr. para orquestar los ataques, y el mexicano respondió con calma, lectura y producción. Los Heat construyeron una ventaja sólida que los 76ers nunca pudieron revertir.
La victoria reafirma el buen momento del Heat, que ya hilvana cuatro triunfos consecutivos, combinando juventud, veteranía y una banca que está respondiendo a lo grande.
Y para Jaime Jáquez Jr., la noche en Filadelfia es otra prueba de que se está consolidando como una pieza fundamental en la rotación… y como uno de los talentos jóvenes más interesantes de toda la NBA.

