Luka Doncic volvió a casa… pero vestido de dorado y púrpura. En una noche cargada de emociones, aplausos y algo de nostalgia, el antiguo ídolo de los Mavericks regresó al American Airlines Center y lo hizo como solo los grandes saben hacerlo: dominando desde el primer minuto y guiando a los Lakers a una victoria de peso por 112-97 ante Dallas, su exequipo.

