El sueño olímpico mexicano escribió una página inédita este martes en Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum abanderó oficialmente a la delegación que representará al país en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, en un acto que quedará marcado como histórico: es la primera vez que una delegación mexicana de deportes de invierno recibe el lábaro patrio de manos de la Presidencia de la República.
El momento estuvo cargado de simbolismo. En un país donde la tradición olímpica suele asociarse al verano, el reconocimiento a los atletas invernales representa un paso firme hacia la inclusión y la consolidación de nuevas disciplinas en el panorama deportivo nacional.
Un respaldo que rompe barreras
Acompañando a la mandataria estuvo Comité Olímpico Mexicano, encabezado por su presidenta María José Alcalá, quien subrayó la relevancia del gesto presidencial.
“Es la primera vez que un presidente considera a una delegación de deportes de invierno y eso se debe reconocer y agradecer. Para los atletas es una experiencia que todo mexicano sueña vivir”, expresó Alcalá, destacando además el apoyo institucional y las becas de solidaridad olímpica que han permitido sostener el proceso de preparación durante el ciclo de cuatro años.
La dirigente explicó que atletas como Donovan Carrillo y Sarah Schleper reciben apoyos mensuales superiores a los mil dólares, fundamentales para competir en deportes donde México aún no cuenta con una infraestructura natural ni cultural consolidada.
Donovan Carrillo, estandarte de una generación
El abanderamiento tuvo como protagonista al patinador artístico Donovan Carrillo, quien recibió la bandera nacional para portarla por segunda ocasión en una justa invernal, luego de su histórica participación en Beijing 2022.
“Es muy especial que sea la presidenta de México quien nos entregue la bandera. En verano es algo habitual, pero en invierno es histórico. Es un plus para toda la delegación”, expresó Carrillo, visiblemente emocionado.
Junto a él, la delegación está integrada por la experimentada esquiadora alpina Sarah Schleper, quien vivirá sus segundos Juegos Olímpicos bajo la bandera mexicana, además de los esquiadores de fondo Regina Martínez y Allan Corona, ambos en su primera experiencia olímpica.
Inspirar más allá del hielo
Schleper aprovechó el escaparate para enviar un mensaje a las nuevas generaciones:
“Quiero ser ejemplo para los niños, que estén en la naturaleza, que entiendan que el deporte abre una vida llena de posibilidades”.
En la ceremonia también estuvieron presentes Rommel Pacheco, director de la Conade, y representantes del deporte nacional, reforzando el carácter institucional del evento.
Al entregar el lábaro patrio, Sheinbaum fue clara en su mensaje:
“Encomiendo a su patriotismo esta bandera que simboliza nuestra independencia, soberanía y el honor de nuestro pueblo”.
Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se celebrarán del 6 al 22 de febrero, y México llegará con una delegación pequeña en número, pero grande en significado. Con Donovan Carrillo como figura central y una presidenta que rompió el protocolo histórico, el país se presenta ante el mundo con una convicción clara: el deporte mexicano también sabe competir sobre hielo y nieve.

