En medio de uno de los capítulos más complejos para los Kansas City Chiefs, Travis Kelce ha optado por la cautela. El veterano ala cerrada, de 36 años, no descarta volver a la NFL en 2026, pero evita comprometerse públicamente sobre su futuro más allá de la presente temporada.
Kelce ha esquivado respuestas directas sobre un posible retiro tras la eliminación de los Chiefs de la contienda por playoffs y la dura lesión de Patrick Mahomes, quien sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en la Semana 15 y estará fuera el resto del año —con riesgo de perder parte de la próxima campaña—.
El ala cerrada insiste en mantener el foco donde cree que debe estar: ganar los últimos tres partidos y hablar de su futuro únicamente con la organización cuando llegue el momento.
“Prefiero mantener la atención de los medios y de todo lo demás en este equipo ahora mismo. Todas las conversaciones que tenga con el equipo, y todo lo que venga después, será con ellos”, afirmó Kelce. “Sé que me quedan tres partidos y sé cuándo termina la temporada este año”.
La incertidumbre ha sido alimentada incluso desde el entorno familiar. Su hermano, Jason Kelce, retirado en 2024 y hoy analista, recomendó que Travis se tome tiempo para reflexionar una vez concluida la campaña antes de decidir. Mientras tanto, la atención mediática no cede, amplificada por su relación con Taylor Swift, un factor que mantiene cada movimiento bajo los reflectores.
Las voces externas también han sumado presión. El exala cerrada Rob Gronkowski ha sugerido que Kelce podría no volver en 2026, citando el desgaste físico tras más de una década en la liga y el evidente retroceso competitivo del equipo esta temporada.
Por ahora, Kelce no anuncia despedidas ni confirma regresos. En un año marcado por lesiones, derrotas y preguntas difíciles, el líder histórico de los Chiefs elige el silencio estratégico. El veredicto llegará después.

