La noche del domingo en Ciudad Juárez dejó sentimientos encontrados para las Bravas. El empate 0-0 ante las Diablas Rojas del Toluca supo a poco para un equipo que dominó de principio a fin, pero que volvió a padecer la falta de contundencia en el área rival.
Un empate con sabor amargo
El técnico español Óscar Fernández fue claro al terminar el encuentro:
“Me voy triste porque al final creo que hacemos muchas cosas para ganar el partido, creo que nos está faltando ese punch en el último tercio”.
El golpe más duro llegó al minuto 37, cuando Jasmine Casarez, la goleadora del equipo, salió lesionada, dejando en suspenso su participación en los próximos compromisos.
El esfuerzo, intacto
Pese al marcador, Fernández felicitó a sus jugadoras por el trabajo realizado:
“Prácticamente no nos han generado nada. Sabíamos que ellas iban a presionar alto y aun así arriesgamos… El equipo está mejorando muchísimo, la gente tiene que sentirse orgullosa de tener un equipo así”.
Las Bravas intentaron por todos los medios: por dentro, por fuera, con posesión, con presión alta. Pero el gol sigue siendo la cuenta pendiente en este arranque del torneo.
Lesiones y calendario apretado
El técnico no ocultó su frustración con el calendario de la Liga MX Femenil:
“Hemos jugado cinco partidos en 16 días, a mí me parece una absoluta locura”, señaló, asumiendo incluso parte de la responsabilidad por la lesión de Casarez, a quien no pudo darle descanso por las múltiples bajas ofensivas.
Con Mimi y Jas acumulando más minutos que el resto del plantel, el desgaste físico ha cobrado factura en un inicio complicado para el cuadro fronterizo.
La tribu no baja los brazos
Aunque las Bravas no pudieron sumar de a tres, su entrega sobre la cancha arrancó el aplauso de la afición. Fernández lo resumió así:
“Estamos creciendo y compitiendo mejor, falta el gol, pero la gente ve que este equipo no se rinde”.
Las Bravas siguen peleando, con un estilo valiente y una convicción que promete más. La próxima jornada será clave para reponerse del golpe y demostrar que el corazón fronterizo late con fuerza en la Liga MX Femenil.