Sergio Pérez puso punto final a sus primeros test con Cadillac y el balance, aunque lejos de los cronos de referencia, deja sensaciones positivas. El piloto mexicano entiende el momento que vive la escudería estadounidense: fase de construcción, aprendizaje acelerado y una prioridad clara por encima del reloj—resolver problemas y sumar información.
Durante la jornada, Checo rodó toda la sesión con el monoplaza de Cadillac. A diferencia del lunes, cuando compartió pista con Valtteri Bottas, el tapatío acumuló más de 60 vueltas en el trazado, un paso firme para un proyecto que todavía está dando forma a su identidad.
“Sí, fue un día mucho mejor. Obviamente rodamos mucho y obtuvimos mucha información”, explicó el ex piloto de Red Bull Racing, dejando claro que, por ahora, el enfoque no está en el tiempo. En la tabla, los registros quedaron casi cinco segundos detrás del Mercedes-AMG Petronas de George Russell, una diferencia asumida y contextualizada.
“Seguimos lidiando con algunos problemas allá afuera, lo cual es genial; de eso se trataba el día de hoy”, añadió Checo. “Estamos mejorando prácticamente en cada salida a pista. Ha sido un día positivo”.
Confianza creciente, vuelta a vuelta
Al comparar sensaciones con el shakedown en el Silverstone Circuit y el primer día en el Circuit de Barcelona-Catalunya, Pérez fue claro: se siente más adaptado.
“Estamos empezando a explorar el coche, la configuración y las direcciones que queremos tomar. Siendo un equipo nuevo, todavía hay mucho trabajo por hacer… son tiempos emocionantes”, remató el mexicano.
Próxima parada: febrero y el recuerdo de Sakhir
Checo se despide de estos test y no volverá al volante hasta febrero, cuando la Fórmula 1 celebre sus pruebas oficiales en el Bahrain International Circuit. No es cualquier escenario: ahí logró su primera victoria en la F1, un guiño del destino para retomar el camino.
Mientras tanto, Cadillac ya prepara su gran momento: presentará el diseño final de su coche con un anuncio global durante el Super Bowl. El proyecto acelera fuera y dentro de la pista. Checo suma kilómetros, Cadillac gana datos… y el reloj, por ahora, puede esperar.