El delantero argentino naturalizado mexicano Nicolás Ibáñez habló por primera vez sobre su salida de Tigres UANL, y aunque dejó claro que no guarda rencor, sí admitió que las formas en las que se dio su despedida no fueron las que esperaba.
En entrevista con el periodista Adrián Esparza Oteo, el ahora atacante de Cruz Azul confesó que le dolió haber sido enviado al equipo Sub-21 días antes de concretarse su traspaso.
“Dolido no, no me gustó mucho, pero eso se lo tienes que preguntar a la directiva… no me lo dijeron a mí tampoco”, expresó Ibáñez.
El ariete reconoció que quizá nunca logró acomodarse del todo en el esquema felino, pese a permanecer tres años en la institución tras su destacado paso por el Atlético San Luis.
“Quizá nunca me llegué a acomodar como me hubiese gustado”, admitió.
En 142 partidos con Tigres, Ibáñez registró 31 goles y 10 asistencias, aunque en el último Apertura apenas consiguió cuatro anotaciones, cifras que quedaron lejos de las expectativas que generó su llegada a la Sultana del Norte.
Renacer celeste
La historia comenzó a cambiar rápidamente con La Máquina. Ibáñez debutó en Concachampions frente al Vancouver Football Club marcando en la goleada 5-0, y el destino quiso que su segundo golpe llegara precisamente ante Tigres, anotando en el triunfo 2-1 del conjunto cementero.
Sin polémicas ni resentimientos, pero con claridad en su mensaje, el delantero dejó en claro que lo que más le pesó no fue la decisión, sino la comunicación.
“Injusticia no, pero no me gustaron las formas en cómo se manejaron”.
Hoy, Nicolás Ibáñez parece haber encontrado una nueva oportunidad para demostrar su capacidad goleadora y recuperar la confianza en un club que apuesta por su talento. La revancha ya comenzó… y llegó con gol incluido.