La Selección Mexicana afrontará el Mundial 2026 con una carga histórica: jugar en casa. El torneo arrancará el 11 de junio en el Estadio Banorte, y el equipo dirigido por Javier Aguirre sabe que el margen de error será mínimo.
Después de la dolorosa eliminación en fase de grupos en la pasada edición, el Tri llega condicionado a responder ante su gente, en un escenario donde la exigencia será total desde el primer partido.
Giménez, referente ofensivo
Uno de los líderes naturales del plantel será Santiago Giménez, quien, tras superar su lesión en el tobillo, tiene prácticamente asegurado su lugar en el once inicial.
El delantero del AC Milan no esconde la ilusión que representa disputar una Copa del Mundo en territorio mexicano.
“Va a ser algo increíble. Somos privilegiados de que, justo en nuestra época, nos toque un Mundial en casa. Ya de por sí es un sueño estar en un Mundial y ahora, además, que sea en casa”.
Presión y oportunidad
Giménez fue claro sobre el desafío emocional que implica jugar ante una afición que llenará cada estadio:
“Queremos aprovechar esta oportunidad. Hacer el mejor Mundial de toda la historia de México. Estar todos juntos, porque en casa somos fuertes y sé que junto con toda la gente podemos hacer un gran torneo”.
La presión será enorme. Pero también la oportunidad. El Tri no solo jugará un Mundial… jugará el Mundial de su historia.
Y Santiago Giménez ya levantó la mano para liderar ese sueño.