En el marco del Abierto Mexicano de Tenis Telcel 2026, celebrado en Acapulco, el argentino Juan Martín del Potro regresó a un escenario que marcó momentos inolvidables en su carrera, compartiendo reflexiones profundas sobre su trayectoria y el presente del tenis en América Latina.
“Muy feliz de regresar a un lugar tan especial”, expresó el extenista, recordando aquella edición en la que levantó el trofeo y se colocó el tradicional sombrero de campeón. Para Del Potro, Acapulco siempre fue prioridad en el calendario, no solo por lo deportivo, sino por el cariño del público mexicano.
El renacer del tenis latino
Más allá de la nostalgia, el campeón del US Open puso la mirada en el futuro. Destacó la presencia de numerosos argentinos en el Top 100, así como el crecimiento de jugadores mexicanos, chilenos y brasileños.
Con especial mención al joven brasileño Joao Fonseca, Del Potro subrayó que el tenis latinoamericano tiene talento y potencial para volver a ocupar las primeras planas del circuito mundial.
“Con dedicación y trabajo duro, los sueños se pueden lograr. El tenis no es un deporte fácil, pero si uno es perseverante, todo llega”, afirmó, enviando un mensaje directo a las nuevas generaciones.
El sueño pendiente y la era imposible
Del Potro confesó que el único gran objetivo que quedó pendiente fue alcanzar el número uno del mundo. Llegó al tercer puesto del ranking ATP en una de las épocas más competitivas de la historia, enfrentando a leyendas como el “Big Three”.
“Ser 3, 4 o 5 en esa era vale muchísimo”, reflexionó con serenidad, aunque admitió que le habría gustado competir más tiempo contra figuras actuales como Carlos Alcaraz.
Orgullo argentino
El argentino también resaltó el momento que vive el deporte en su país, con referentes en fútbol, tenis, Fórmula 1, boxeo, básquet y hockey. Con emoción, reiteró su deseo de ver nuevamente a Argentina levantando grandes títulos en el tenis internacional.
Acapulco fue testigo no solo del regreso de un campeón, sino del legado de un jugador que marcó época y que hoy inspira a toda una generación.
Juan Martín del Potro volvió a casa… y dejó claro que el tenis latino sigue soñando en grande.