La pasión por narrar el deporte, por contar sus historias y dar voz a sus protagonistas tuvo un merecido reconocimiento en Ciudad Juárez. Los cronistas Adolfo Palomares y Sergio Cruz fueron homenajeados por su destacada labor de más de 20 años en la crónica deportiva, consolidándose como referentes de una trinchera fundamental para preservar la memoria y la emoción del deporte fronterizo.
El reconocimiento celebró no solo la trayectoria de ambos comunicadores, sino también su entrega constante a una labor que ha acompañado durante décadas a generaciones de atletas, entrenadores, promotores y aficionados. En cada cobertura, en cada micrófono y en cada nota, ambos han contribuido a dar identidad al deporte local y a mantener viva la pasión de la comunidad juarense.
Actualmente, Adolfo Palomares se desempeña como reportero y analista de información en el Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física de Juárez, espacio desde donde continúa ligado a su vocación, esa que, según sus propias palabras, siempre ha estado marcada por el amor al micrófono.
“Muy bien, orgulloso de formar parte de un grupo reducido de cronistas que tienen este reconocimiento y agradecido porque he tenido la oportunidad de estar en grandes eventos como cronista en la inauguración del Estadio 8 de Diciembre, el U15 del Centro Basket, el campeonato de los Bravos en Primera A, partidos de un Pre Olímpico de Futbol Femenil y muchos eventos más”, expresó Palomares.
Para el cronista juarense, el deporte representa mucho más que una fuente de trabajo. Es una pasión que se fortalece aún más cuando puede compartirse, narrarse y convertirse en inspiración para quienes hoy comienzan a abrirse camino en el ámbito deportivo.
“Significa mucho, pero al mismo tiempo me compromete a muchas cosas, este tipo de reconocimientos se pueden quedar guardados y nadie se acuerda de ellos, lo mejor es dejar una huella en los compañeros que vienen, en los atletas, en los profes, que sepas que tu trabajo, el apoyo que les diste con una nota sea recordado; somos pocos, yo no veo quien venga alguien nuevo en el mundo de la crónica y creo que necesitamos sangre nueva y lo mejor que podemos hacer es dejar una enseñanza o un camino para nuevos talentos”, señaló.
Sus palabras reflejan una realidad que también da peso a este reconocimiento: la necesidad de formar nuevas generaciones de cronistas deportivos que den continuidad a una labor esencial en el crecimiento del deporte local. Más allá de los reflectores, la crónica ha sido una pieza clave para documentar triunfos, luchas, historias humanas y momentos que definen a una comunidad.
La ceremonia cerró en un ambiente de convivencia, donde los invitados compartieron un aperitivo junto a los homenajeados y sus familias, en una velada que sirvió no solo para reconocer trayectorias, sino para celebrar la huella que ambos han dejado en la vida deportiva de Ciudad Juárez.
En el evento también estuvieron presentes distintas personalidades del ámbito deportivo y periodístico, entre ellas la coordinadora de comunicación Aimée O’Farrill, en representación del director del IMDEJ, Juan Carlos Escalante; José Antonio Saucedo, presidente del Salón de la Fama del Deportista Juarense; el director del Instituto Chihuahuense del Deporte, Enrique González Esparza; el presidente de la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez, Eduardo Borunda; y Jorge Grajeda, del grupo Televisa, como maestro de ceremonias.
Con este homenaje, Ciudad Juárez reconoció a dos voces que durante más de dos décadas han acompañado al deporte desde la primera fila, relatando sus emociones, sus protagonistas y sus momentos más memorables. Adolfo Palomares y Sergio Cruz no solo han contado la historia del deporte juarense, también forman parte de ella.