Pumas ya vive el Clásico Capitalino con la intensidad a tope. A dos días de recibir al América en el Estadio Olímpico Universitario, Adalberto Carrasquilla y Pablo Bennevendo dejaron un mensaje claro desde Cantera: el vestidor auriazul está unido, respalda plenamente a Efraín Juárez y afronta el duelo con la seriedad que exige uno de los partidos más pasionales del futbol mexicano. El encuentro se disputará este sábado 21 de marzo a las 21:10 horas, tiempo del centro de México, por la jornada 12 del Clausura 2026.
Uno de los temas que más atención generó fue la defensa pública que hizo Carrasquilla hacia su entrenador, luego de la sanción económica impuesta a Efraín Juárez tras su conducta posterior al duelo ante Cruz Azul. Lejos de esquivar el tema, el mediocampista panameño destacó el temperamento del técnico universitario y aseguró que esa manera de vivir los partidos forma parte de su esencia.
“Su personalidad lo demuestra en cada partido y cada acción, él está viviendo el partido en cada momento y el reflejo de eso fue al finalizar el partido contra Cruz Azul. Es un técnico con su idea muy marcada y que muere con la suya”, expresó Carrasquilla.
El volante felino también dejó en claro que dentro del plantel no existe ninguna distracción alrededor del futuro de Keylor Navas, cuyo contrato sigue siendo tema de conversación en el entorno auriazul. Para Carrasquilla, el grupo se mantiene firme, concentrado y completamente enfocado en el objetivo inmediato, que es imponerse al América en casa.
“Cuando me hablas de distracción no entiendo porque el equipo se ha mantenido fuerte y enfocado en el objetivo. Todo el equipo y la afición nos gustaría pero eso queda en Keylor y el club, esperemos que se dé”, señaló.
Pero si hubo una declaración que elevó todavía más la temperatura del clásico, fue la respuesta directa de Carrasquilla a las críticas recientes de Agustín Palavecino, mediocampista de Cruz Azul, quien tras el empate aseguró que el resultado había sido injusto. El panameño no se guardó nada y lanzó un mensaje con sabor a revancha, dejando abierta la puerta a un posible reencuentro más adelante.
“Para mí ese partido ya quedó en el olvido y que ellos recuerden ese partido con dolor se lo están tomando muy personal. Ojalá nos veamos más adelante para resolver sus dudas. Para mí el equipo con diez mereció el empate, si ellos con once no hicieron su trabajo no es culpa nuestra”, sentenció.
Por su parte, Pablo Bennevendo optó por una postura más mesurada, aunque igual de firme. El defensor universitario aseguró que, pese al momento que vive el equipo y a la posición en la tabla, dentro del plantel no se sienten favoritos para enfrentar al odiado rival. En Pumas, el clásico se asume sin triunfalismos, con respeto por el rival y con la convicción de que este tipo de partidos se ganan con concentración, carácter y personalidad.
El contexto alimenta todavía más la expectativa. Pumas llegará al encuentro ubicado por encima del América en la tabla, mientras que el Olímpico Universitario se prepara para una noche de alta tensión, con tribunas llenas y un ambiente que promete empujar al equipo felino desde el primer minuto.
En Ciudad Universitaria no hablan de favoritismo, pero sí de convicción. El equipo cerró filas en torno a su entrenador, mandó un mensaje de fortaleza interna y ya tiene la mira puesta en uno de los partidos que más pesan en el calendario. Pumas quiere hacer valer su casa, su momento y su identidad en un clásico que promete encender la capital.