En el Complejo Deportivo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez se sigue construyendo un proyecto que poco a poco gana altura, fuerza y reconocimiento. El equipo de escalada deportiva de la UACJ continúa abriéndose paso en el panorama universitario nacional, impulsado por una generación de atletas que combina talento, disciplina y una mentalidad cada vez más sólida para competir al más alto nivel.
El profesor David Olivas, responsable del equipo, explicó que este deporte tiene apenas cuatro años de desarrollo dentro de la universidad, pero en ese corto tiempo ya ha logrado consolidar una estructura seria, con resultados importantes y un grupo que comienza a destacar en escenarios nacionales.
“La escalada deportiva es relativamente nueva aquí en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Tenemos cuatro años. Inició el equipo a raíz de la Universidad Nacional que se realizó aquí, entonces nos apoyaron para formar un equipo y ahorita ya tenemos un equipo bien formado, con resultados importantes a nivel nacional”, señaló.
La escalada deportiva se divide en varias modalidades, pero dentro del ámbito universitario en México la competencia se concentra principalmente en la modalidad de boulder o bloque. En ella, los atletas enfrentan cinco problemas distintos sobre una pared cuya configuración desconocen previamente. Cada competidor dispone de cinco minutos para resolver el bloque, sin haber visto antes a otro participante intentarlo, lo que exige no solo fuerza física, sino también concentración absoluta, lectura rápida y fortaleza mental.
“Los atletas llegan, se enfrentan a la pared y tienen cinco minutos para resolverlo. No ven a nadie hacerlo y luego regresan al aislamiento. Así, el que vaya generando más puntos es el que gana”, explicó Olivas.
Esa exigencia convierte a la escalada en una disciplina sumamente completa. No basta con tener fuerza en brazos o piernas. También se requiere coordinación, flexibilidad, resistencia en dedos, control emocional y temple para resolver bajo presión.
“La preparación tiene que ser muy completa. Tienes que estar fuerte de todo, ser coordinado, flexible. Además, tiene una parte muy importante que es la mentalidad, porque estás solo, piensas que todos te están viendo y hay que estar concentrado”, destacó el entrenador.
Dentro del equipo universitario destaca Briana García, una de las fundadoras del proyecto y quien ya acumula tres participaciones en Universiada Nacional. Para ella, la escalada ha significado mucho más que un deporte.
“Lo conocí con la universidad. Hubo una invitación a empezar el equipo y me llamó la atención al ser algo tan diferente, tan único. Una vez que entré, fue una gran experiencia. La mezcla de sensaciones cuando estás arriba, tanto en los gimnasios como en la roca, es algo que no te da cualquier deporte”, compartió.
Briana, nacida en Ciudad Juárez y próxima a concluir Medicina, también subrayó el valor personal que le ha dejado esta disciplina.
“Me ha dado una familia aquí en Ciudad Juárez, un desarrollo personal y académico. También atléticamente, el sentirte fuerte y empezar a llegar a objetivos es muy satisfactorio”, afirmó.
Otra de las atletas del grupo es Victoria Reyes, quien lleva seis años dentro de la escalada y actualmente forma parte de las fuerzas básicas, con la mira puesta en integrarse próximamente de lleno al representativo universitario.
“Empecé por buscar alguna actividad para complementar mi rutina y una vez que me adentré más a lo que es escalar y lo que conlleva el entrenar, me enamoré”, relató.
También forma parte del equipo Aidan Domínguez Mendoza, estudiante de Derecho, quien describió la experiencia de competir en este deporte como una combinación de emociones intensas.
“Ha sido una mezcla de emociones bastante bonitas e intensas a la vez. Cuando estás allá arriba escalando es algo muy padre, muy mágico”, expresó.
Por su parte, Nicolás Guijarro, preseleccionado nacional, recordó que su gusto por la escalada nació en plena cuarentena, cuando una salida al aire libre cambió por completo su rumbo deportivo.
“Empecé como por la cuarentena y desde ahí me enamoré. Vi gente escalando y me despegué. Desde ese día me gustó muchísimo”, contó.
Nicolás aseguró sentirse orgulloso del camino recorrido hasta ahora, respaldado por el trabajo diario y la constancia que lo han llevado a figurar entre los mejores.
“Me siento orgulloso por todo lo que he hecho, por mi trabajo duro y disciplina todos los días. He visto que ya he tenido resultados y solo toca seguir mejorando”, señaló.
Julio Vázquez, estudiante de Medicina Veterinaria, también forma parte del representativo y resume su relación con la escalada como una conexión total con el deporte.
“Llevo aproximadamente seis años practicando escalada y empecé desde pequeño por iniciativa de mi madre. Desde ahí, con constancia y día tras día, nació el amor por este deporte”, comentó.
Además del trabajo con el equipo universitario, el profesor David Olivas hizo una invitación a jóvenes de preparatoria y secundaria para integrarse a las fuerzas básicas de la UACJ, que entrenan en un espacio ubicado frente a la pila de la Chaveña, en Nicolás Bravo 749.
La meta es clara: seguir formando talento desde edades tempranas para mantener un proyecto competitivo a largo plazo.
“Ahorita las fuerzas básicas son las que están dando resultados y eso es lo que estamos buscando, empezar a formar muchos jovencitos de preparatoria y luego agarrar de secundaria, con miras a saber que ellos van a estar aquí cinco años y necesito que lleguen otros en tres años”, explicó.
Aunque en Ciudad Juárez la escalada todavía es una disciplina en crecimiento, la UACJ ya empieza a colocarse entre los referentes del norte del país. Mientras en otras ciudades este deporte lleva décadas de desarrollo, en la frontera el avance ha sido rápido y sostenido.
“No importa la cantidad sino la calidad que estamos entregando”, sentenció Olivas.
La escalada universitaria en Ciudad Juárez sigue creciendo, y lo hace con una generación de atletas que ya aprendió a competir, a resistir la presión y a mirar cada muro no como un obstáculo, sino como una oportunidad para seguir subiendo.