La pelea que durante años persiguió al boxeo mexicano parece haberse apagado por completo. Para Eddy Reynoso, el esperado choque entre Saúl “Canelo” Álvarez y David Benavidez ya no tiene camino real y, al menos desde el entorno del tapatío, la historia quedó cerrada. El entrenador y mánager del excampeón indiscutido fue contundente al hablar del tema en entrevista con The Ring: “Esa pelea contra Benavidez está muerta”, argumentando que el momento ideal ya pasó y que hoy ambos están en rutas distintas.
La postura de Reynoso tiene una base clara: Canelo seguirá, por ahora, en supermediano, mientras que Benavidez ya dio el salto y está encaminado a pelear el 2 de mayo ante Gilberto “Zurdo” Ramírez por los títulos WBA y WBO del peso crucero en Las Vegas. Ese movimiento cambia por completo el escenario, porque la pelea que alguna vez pudo cocinarse en las 168 libras hoy ya no encaja en la lógica deportiva inmediata.
En la misma charla, Reynoso incluso dejó una frase que retrata hasta qué punto ve enterrado ese combate: dijo que ve más probable a Benavidez peleando con Oleksandr Usyk que con Canelo. El mensaje no deja demasiado espacio para la interpretación. El duelo más pedido por la afición, al menos desde la esquina del mexicano, ya no forma parte del plan.
Mientras tanto, el calendario de Canelo ya tiene una fecha marcada. Su regreso al ring está programado para el 12 de septiembre de 2026 en Riad, Arabia Saudita, dentro de la cartelera “Mexico Against the World”, el primer gran evento bajo el sello de Canelo Promotions con respaldo de Turki Alalshikh. Reuters y The Ring confirmaron esa función desde enero, aunque hasta ahora el rival sigue sin anunciarse oficialmente.
Ahí es donde aparece el nuevo panorama. Reynoso reconoció que Christian Mbilli luce como una pelea muy atractiva para el regreso del tapatío y elogió el nivel del francés, mientras que también dejó abierta otra posibilidad de alto impacto: una revancha ante Terence Crawford, en caso de que el estadounidense decida volver. En palabras del propio entrenador, ante Mbilli habría un gran desafío, y ante Crawford ve ajustes que podrían cambiar el resultado.
El contexto de esta vuelta también es importante. Canelo no pelea desde su derrota por decisión unánime ante Terence Crawford en septiembre de 2025, combate tras el cual se sometió a una cirugía artroscópica en el codo izquierdo. Esa recuperación explica que no encabezara una función en el fin de semana del Cinco de Mayo, una ausencia poco común para una figura que convirtió esa fecha en parte de su identidad boxística.
Pese a ello, Reynoso no mostró incomodidad por no tener a Canelo en la cartelera de mayo. Al contrario, defendió el valor del programa encabezado por sus propios peleadores y aseguró que el choque entre Jaime Munguía y José Armando Reséndiz puede incluso robarse parte del reflector. Pero la gran apuesta del equipo sigue siendo septiembre, con un regreso que buscará relanzar la recta final de la carrera del campeón jalisciense.
Así está hoy el panorama: Benavidez va hacia crucero, Canelo se mantiene en supermediano, y la pelea que parecía inevitable se aleja hasta casi desaparecer. En el boxeo, nunca conviene decir nunca, pero por ahora la señal desde el campamento del tapatío es clarísima: esa guerra, la que durante tanto tiempo encendió el debate, hoy está fuera del mapa.