La Selección de España se proclamó campeona del Mundial 2026 tras derrotar 1-0 a Argentina en tiempos extra, en una final cerrada y tensa que se resolvió con un gol de Ferran Torres al minuto 106. Con ese triunfo, La Roja levantó su segundo título mundial y coronó un torneo construido desde la solidez, el control y una defensa prácticamente impenetrable.
Aunque la anotación de Ferran Torres fue el momento decisivo de la final, el éxito español no se explica solo por ese instante. El equipo de Luis de la Fuente sostuvo su candidatura durante todo el campeonato gracias a una estructura muy equilibrada, una presión ordenada y una capacidad defensiva que terminó por convertirlo en el campeón más difícil de vulnerar en la historia de los Mundiales.
El dato que coloca a esta selección en un sitio especial es contundente: España recibió solo un gol en todo el torneo. Ese registro establece una nueva marca entre los campeones del mundo y supera el anterior estándar que compartían varias selecciones, incluida la propia España campeona de Sudáfrica 2010, que había recibido dos goles en su camino al título. Reuters ya destacaba antes de la semifinal contra Francia que La Roja llegaba con solo un tanto encajado, y la final ante Argentina confirmó ese récord histórico.
La consagración en Nueva York/Nueva Jersey también terminó de redondear la dimensión del proyecto español. Reuters reportó que el equipo cerró el torneo además con una racha de 38 partidos invicto, la mejor para cualquier selección de Europa o Sudamérica, consolidando una etapa brillante después del título de la Euro 2024.
Más allá de los nombres propios, el Mundial de España fue una demostración de consistencia. La defensa respondió en cada eliminatoria, el mediocampo controló ritmos y espacios, y el ataque encontró en el momento exacto el gol que le faltaba para quedarse con la copa. En un torneo lleno de talento ofensivo, La Roja terminó imponiéndose desde la organización y la disciplina.
España no solo volvió a ser campeona del mundo. También lo hizo dejando una huella estadística inédita: la del equipo que mejor defendió un título mundial en toda la historia del torneo.