El presidente del organismo buscará contener las fracturas internas provocadas por el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise.
Gianni Infantino convocó para este miércoles una reunión de emergencia en Rabat, Marruecos, con altos funcionarios de la FIFA. El encuentro tendrá como objetivo recuperar la estabilidad interna después del fracaso de FIFA Forward Enterprise (FFE), proyecto que provocó una fuerte reacción entre confederaciones, federaciones y dirigentes del propio organismo.
La cita llega cuando faltan poco más de siete meses para las elecciones presidenciales del 18 de marzo de 2027, en las que el dirigente suizo buscará mantenerse al frente de la FIFA.
El proyecto que provocó la ruptura
FFE contemplaba la creación de una empresa valorada en 20 mil millones de dólares, encargada de administrar las operaciones comerciales y los torneos de la FIFA hasta, por lo menos, 2038.
La propuesta incluía vender el 20 por ciento a inversionistas privados para recaudar alrededor de 4 mil 200 millones de dólares. Sin embargo, la oposición de UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática obligó a Infantino a retirar el proyecto.
Associated Press informó que la iniciativa también ofrecía pagos extraordinarios a las 211 federaciones afiliadas si respaldaban el nuevo modelo.
Las críticas llegaron desde dentro
Arsène Wenger, director de Desarrollo Global del Futbol de la FIFA, aseguró que no participó en la elaboración de FFE y que conoció la propuesta mediante los medios de comunicación.
El exentrenador calificó su retirada como una decisión “absolutamente necesaria e incuestionable”, al considerar indispensable mantener la independencia del organismo.
Mattias Grafström, secretario general de la FIFA, también tomó distancia. En un correo interno describió lo sucedido como una serie de acontecimientos “tristes y reprochables” y aseguró que los trabajadores no eran responsables de la crisis. Le Monde tuvo acceso al mensaje.
La tensión aumentó con la renuncia del asesor Carlos Cordeiro y las críticas de Kevin Lamour, director de operaciones, quien sostuvo que FFE era el proyecto de una sola persona.
UEFA aumenta la presión
La confederación europea analiza emprender acciones legales, iniciar un arbitraje o presentar denuncias regulatorias relacionadas con la propuesta.
Sus abogados solicitaron que 18 funcionarios de la FIFA conservaran documentos, correos y mensajes que pudieran convertirse en evidencia durante una eventual investigación.
Inglaterra y Gales también comenzaron a retirar el respaldo que habían otorgado a Infantino para las elecciones de 2027. Mientras tanto, sectores de UEFA exploran la posibilidad de presentar un candidato alternativo.
Jordania lanza una acusación
Ali bin Al Hussein, presidente de la Federación Jordana, afirmó públicamente que recibió una sugerencia para apoyar la reelección de Infantino a cambio de facilitar la solución de problemas administrativos y económicos de su asociación.
Se trata de una acusación del dirigente jordano que, hasta el momento, no ha sido acreditada mediante una investigación independiente. Ali publicó directamente sus señalamientos.
La reunión de Rabat aparece como el primer intento de Infantino por cerrar las fracturas. Sin embargo, las renuncias, las amenazas legales y la pérdida de respaldo político colocan al dirigente ante uno de los momentos más delicados desde que asumió la presidencia en 2016.