El Real Madrid volvió a demostrar por qué es uno de los gigantes de Europa. Con autoridad, temple y contundencia en los momentos decisivos, el conjunto merengue selló su clasificación a los cuartos de final de la Champions League tras imponerse 5-2 en el marcador global sobre el Manchester City, luego de ganar 2-1 en el Etihad Stadium.
En un escenario de alta tensión, el equipo español supo resistir la presión, golpear en los momentos oportunos y manejar una eliminatoria que terminó inclinándose con claridad a su favor. El City salió con intensidad desde el arranque, decidido a cambiar la historia frente a su gente. Rodri probó de inmediato y las llegadas por las bandas encendieron las alarmas en la zaga madridista, obligando a Thibaut Courtois a intervenir con seguridad.
Sin embargo, el Madrid no perdió el orden. Fiel a su estilo en noches europeas, soportó el empuje inicial y apostó por el contragolpe como arma letal. La jugada que cambió el rumbo del partido llegó al minuto 19, cuando el árbitro revisó una acción en el área que terminó señalando penal a favor del conjunto blanco y la expulsión de Bernardo Silva, dejando al City en una situación crítica.
Vinicius Junior tomó la responsabilidad y, con sangre fría, convirtió desde los once pasos al minuto 22 para poner el 1-0 en el partido y ampliar todavía más la ventaja global. Fue un golpe fuerte para el cuadro inglés, que se vio obligado a redoblar esfuerzos en busca de una remontada heroica.
El Manchester City no bajó los brazos. Rodri volvió a intentarlo desde media distancia, Doku fue un dolor de cabeza por la banda y Courtois sostuvo al Madrid en los momentos más exigentes. Del otro lado, Brahim Díaz estuvo cerca de ampliar la diferencia con una gran jugada individual que terminó estrellándose en el poste.
Cuando parecía que el Madrid se iría con ventaja al descanso, el City encontró recompensa a su insistencia. Al minuto 41, Doku desbordó y mandó un centro que terminó en los pies de Erling Haaland, quien no perdonó y empujó el balón para el 1-1. El tanto devolvió el aliento a los ingleses, que cerraron la primera mitad con energía renovada.
Para el complemento, el Real Madrid mostró madurez y oficio. Ajustó su postura, bajó el ritmo cuando fue necesario y comenzó a manejar la pelota con mayor calma. La lesión de Courtois obligó al ingreso de Andriy Lunin, quien respondió a la altura del reto con intervenciones determinantes, incluyendo una gran atajada ante Haaland y otra más dentro del área que mantuvo con vida la ventaja madridista.
El City siguió empujando, incluso llegó a celebrar un gol de Doku que fue invalidado por fuera de juego, pero cada intento encontraba resistencia en la defensa merengue o en las manos seguras de Lunin. El Madrid tampoco renunció al ataque. Tchouaméni exigió a Donnarumma en dos ocasiones y Vinicius tuvo una clara que no logró concluir.
Al minuto 88, el brasileño parecía firmar la sentencia con un remate dentro del área, pero la anotación fue anulada por posición adelantada. Aun así, Vinicius no dejó escapar su noche. Ya en el tiempo añadido, volvió a aparecer para liquidar el encuentro y poner el gol que terminó por cerrar la eliminatoria.
El Real Madrid salió del Etihad con una nueva exhibición de carácter europeo, eliminó al Manchester City y reafirmó su candidatura al título. En la Champions, cuando la historia pesa y la presión aprieta, el conjunto blanco vuelve a responder como los grandes.