La convocatoria de la selección mexicana para los amistosos frente a Portugal y Bélgica dejó mucho más que nombres sobre la mesa. También expuso señales claras sobre el presente de varios futbolistas y, entre ellas, una empieza a tomar cada vez más fuerza: Diego Lainez vuelve a quedar fuera en un momento decisivo del proceso, mientras el equipo de Javier Aguirre comienza a perfilar su estructura rumbo al Mundial 2026. La lista oficial para esta Fecha FIFA fue presentada por la Selección Nacional y confirma los partidos ante Portugal el 28 de marzo y Bélgica el 31.
La ausencia del atacante de Tigres ya no luce como un detalle menor ni como una simple circunstancia. Lainez también estuvo fuera del compromiso ante Islandia y ahora vuelve a quedar al margen en una etapa donde cada llamado tiene un peso específico dentro de la construcción del plantel mundialista. A estas alturas del proceso, cada convocatoria funciona como una prueba directa y cada ausencia empieza a interpretarse como una pérdida de terreno.
Durante varios años, Diego Lainez fue uno de los nombres que más ilusión despertaron dentro del relevo generacional de la selección mexicana. Su talento, desequilibrio y capacidad en el uno contra uno lo colocaron como una apuesta de futuro, pero el escenario actual es distinto. Hoy, el cuerpo técnico parece inclinarse por otras alternativas en ataque, en una zona donde la competencia interna se ha intensificado con nombres que atraviesan momentos más sólidos o que ofrecen distintas soluciones tácticas.
La convocatoria de Aguirre deja ver un grupo que mezcla experiencia, actualidad y variantes ofensivas con mayor peso dentro del presente del equipo. En ese mapa, la continuidad empieza a imponerse sobre el potencial, y eso ha reducido el margen para futbolistas que no han logrado sostener un lugar fijo dentro de la dinámica reciente del Tri. La repetición de la ausencia de Lainez parece encajar precisamente en esa lógica.
En contraste, uno de los nombres que sí aparece en la lista es el de Jesús Angulo. El jugador de Tigres regresó a una convocatoria de la selección mexicana y su presencia confirma que el seguimiento a elementos de la Liga MX sigue vigente siempre que el rendimiento respalde esa decisión. Su inclusión también refleja que Aguirre continúa buscando variantes funcionales en distintas zonas del campo, especialmente en defensa.
El reloj, además, empieza a jugar en contra de quienes todavía buscan meterse a la lista definitiva. Los amistosos ante Portugal y Bélgica no son partidos cualquiera: representan un laboratorio de máxima exigencia antes de la Copa del Mundo, con rivales de jerarquía y escenarios que sirven para medir respuestas reales. Quedar fuera de este tipo de compromisos significa perder una vitrina valiosa justo cuando el cuerpo técnico afina detalles cada vez más cercanos a la lista final.
La puerta para Diego Lainez no está completamente cerrada, pero sí parece más estrecha que nunca. El reto para volver a la conversación será recuperar protagonismo en su club y sostener un nivel que obligue nuevamente a mirar hacia su nombre. Porque en esta etapa del proceso ya no basta con la expectativa que alguna vez generó: ahora lo que pesa es el presente, la continuidad y la capacidad de responder en el momento exacto.
La selección mexicana sigue tomando forma y cada convocatoria deja ganadores y rezagados. Mientras algunos nombres consolidan su sitio, otros comienzan a perder visibilidad. En ese escenario, la nueva ausencia de Diego Lainez ya no parece accidental. Empieza a ser una señal clara en el camino rumbo al Mundial 2026.