El Clásico Capitalino salió de la cancha y se fue directo a los escritorios, pero al final América conservó su lugar en la Liguilla. Pumas presentó una queja formal ante la Comisión Disciplinaria por una presunta alineación indebida ocurrida en la ida de los Cuartos de Final del Clausura 2026, argumentando que un jugador azulcrema abandonó el terreno y luego volvió a ingresar tras una sustitución, en una acción avalada por el cuerpo arbitral encabezado por Luis Enrique Santander. La protesta fue reportada por varios medios este lunes.
El eje de la inconformidad universitaria giró en torno al procedimiento de cambios. De acuerdo con el reglamento citado por distintos reportes, una sustitución debe realizarse con el juego detenido, el jugador sustituido debe salir completamente del campo y no puede volver a participar, mientras que el suplente solo puede ingresar con autorización arbitral. Sobre esa base, Pumas sostuvo que existía materia suficiente para revisar una posible irregularidad reglamentaria.
Sin embargo, la historia tomó un giro definitivo horas después. La Comisión Disciplinaria resolvió que no existió alineación indebida del América, por lo que el resultado deportivo no se modificó. La sanción se limitó a una multa económica al club azulcrema por no respetar correctamente el procedimiento de sustituciones, pero sin consecuencias sobre la eliminatoria.
Con esa resolución, la queja de Pumas quedó sin el efecto que buscaba y América mantuvo intacto su pase, en un caso que volvió a poner bajo la lupa el manejo arbitral y administrativo de una serie ya cargada de tensión desde el silbatazo inicial. Lo que para Universidad era una posible vía de castigo mayor terminó reducido a una sanción económica, dejando el episodio como una nueva polémica más en la historia reciente del Clásico Capitalino.