El ambiente mundialista ya se siente con fuerza y para México el escenario será especialmente simbólico. El Tri abrirá la Copa del Mundo 2026 como anfitrión el 11 de junio ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, en el arranque de un torneo que por primera vez se jugará con 48 selecciones y que también tendrá como coanfitriones a Estados Unidos y Canadá.
El equipo dirigido por Javier Aguirre ya perfila su lista final y afina detalles en la recta previa a la justa. México viene de vencer a Australia 2-0 en su penúltimo duelo de preparación y cerrará su calendario amistoso este 4 de junio ante Serbia en Toluca, antes de enfocarse por completo en la fase de grupos del Mundial.
En la Copa del Mundo, México formará parte del Grupo A, donde además de Sudáfrica enfrentará a Corea del Sur y Chequia, en una fase inicial que pondrá a prueba a un plantel que mezcla experiencia y juventud. Reuters reportó este domingo que el grupo de Aguirre llega con nombres consolidados como Guillermo Ochoa, Edson Álvarez y Raúl Jiménez, además de nuevas apuestas ofensivas como Armando “Hormiga” González y Obed Vargas.
Pero si el Tri logra avanzar, la conversación inevitable vuelve a aparecer: sus bestias negras en los Mundiales. Y ahí el historial pesa.
La más marcada sigue siendo Argentina. México ha enfrentado a la Albiceleste cuatro veces en Copas del Mundo y perdió las cuatro, incluyendo los cruces de 2006, 2010 y 2022. Ese dominio convierte a los argentinos en el rival más incómodo y doloroso para el equipo mexicano en la historia reciente del torneo.
También aparece Brasil, otro rival históricamente durísimo para el Tri. En los Mundiales, la Verdeamarela suma cuatro victorias y un empate frente a México, siendo el 0-0 de 2014 en Brasil el único partido en el que el conjunto mexicano logró evitar la derrota, en una tarde inolvidable de Guillermo Ochoa.
Alemania es otro nombre que inevitablemente entra en esta lista. Aunque México logró una victoria histórica en Rusia 2018, el balance mundialista frente a los alemanes sigue siendo adverso, con dos derrotas, un empate y ese único triunfo.
Con Francia, el historial también ha sido complicado, aunque menos cargado que con Argentina o Brasil. México suma una victoria muy recordada en Sudáfrica 2010, además de derrotas anteriores que mantienen a los franceses como uno de esos rivales que suelen aparecer en la conversación cuando se habla de cuentas pendientes mundialistas.
El caso de España es todavía más breve, pero igual figura en la memoria por el peso del rival: solo se han cruzado una vez en Copa del Mundo y fue con triunfo español.
Así llega México al Mundial 2026: con ilusión renovada, con el privilegio de abrir el torneo en casa y con la esperanza de que esta generación pueda romper no solo la barrera del famoso quinto partido, sino también la historia que ha convertido a ciertas potencias en sus rivales más temidos. El camino ya está trazado. Ahora falta ver si el Tri puede cambiar su historia donde más importa.