La Selección de Inglaterra ya fijó su postura mental para encarar una de las semifinales con mayor carga histórica del Mundial 2026. De cara al choque frente a Argentina en Atlanta, el portero titular de los Tres Leones, Jordan Pickford, dejó claro que ni los antecedentes políticos ni las viejas rivalidades futbolísticas deben influir en lo que ocurra dentro del campo.
Pickford aseguró que el equipo dirigido por Thomas Tuchel tiene la madurez suficiente para mantener el control emocional en un partido de máxima tensión. En sus palabras, Inglaterra ha sabido manejar este tipo de escenarios durante el torneo y la intención es volver a hacerlo ante la Albiceleste.
“Hemos sido muy respetuosos dentro del juego. A veces las decisiones nos favorecen, otras no, pero simplemente reiniciamos, volvemos a empezar y dejamos que el futbol hable por nosotros”, señaló el guardameta inglés en declaraciones recogidas por Reuters. (
El cruce tiene un peso histórico enorme. Aunque la rivalidad entre Inglaterra y Argentina remite inevitablemente al Mundial de México 1986 y a la noche inmortalizada por Diego Maradona con la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”, Reuters subraya que este será el primer enfrentamiento mundialista entre ambos desde 2002, lo que añade una nueva capa de expectativa al partido.
Pickford también pidió no reducir el desafío a la figura de Lionel Messi, aunque reconoció la dimensión del capitán argentino. El arquero del Everton advirtió que Inglaterra deberá enfocarse en todo el funcionamiento colectivo del campeón del mundo y no solo en una individualidad.
En ese mismo tono, el inglés descartó entrar en debates sobre arbitrajes pasados o tensiones extrafutbolísticas. Su mensaje fue simple: el duelo se resolverá en la cancha, en 90 minutos, en tiempo extra o incluso en penales si hace falta.
El partido entre Inglaterra y Argentina se disputará el miércoles 15 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con un boleto a la final en juego. Inglaterra buscará volver a una final mundialista por primera vez desde 1966, mientras que Argentina intentará seguir en ruta hacia otro título y mantener viva la defensa de su corona.