El sábado por la noche, cuando Seahawks de Seattle y 49ers de San Francisco choquen en Lumen Field, no solo estará en juego el boleto al Juego de Campeonato de la NFC. También se pondrá a prueba una decisión estratégica que la franquicia viene gestando desde la primavera y que hoy toma forma con un mensaje directo y contundente para su propia afición: la casa se defiende.
Conscientes del enorme arrastre que tiene San Francisco en la Costa Oeste, los Seahawks decidieron actuar para evitar una invasión rival en su estadio, un fenómeno que en años recientes se ha visto en inmuebles como los de Chargers y Raiders. Esta semana, el club envió correos electrónicos a un grupo selecto de abonados advirtiendo que podrían perder su derecho de renovación si el equipo determina que su principal interés es la reventa sistemática de boletos.
El aviso llegó días después de que Seattle asegurara la primera siembra de la NFC y, con ella, al menos un partido de postemporada en casa. En los correos, la organización recordó que los boletos del duelo divisional aparecen activos en mercados secundarios y subrayó que ese patrón podría afectar la elegibilidad para la temporada 2026. El pedido fue claro: retirar anuncios de reventa y usar las entradas de manera directa, ya sea con familiares, amigos o miembros de la comunidad. El objetivo es inequívoco: teñir Lumen Field de azul y verde.
“Nuestros registros indican que sus boletos para el próximo partido de la Ronda Divisional de los Playoffs están actualmente disponibles para la reventa… la elegibilidad para renovar su boleto para la temporada 2026 podría verse afectada si se determina que sus boletos… se utilizaron principalmente para la reventa”, se lee en los mensajes, según The Seattle Times.
Por qué ahora
El trasfondo es deportivo y emocional. En 2024, Seattle cerró 3-6 como local, y en varios juegos la presencia de aficionados rivales fue notoria. La dirigencia entendió que el ambiente de Lumen Field, históricamente una ventaja competitiva, se estaba diluyendo. Con los boletos completamente digitales, hoy los equipos pueden rastrear con mayor precisión cuántas veces y cómo se transfieren.
Seattle no está solo. Detroit y Green Bay también reforzaron este año sus mensajes contra la reventa habitual: permitida de forma ocasional, pero cuestionada cuando se convierte en negocio permanente.
Playoffs de vuelta a casa
El duelo del fin de semana marca además el regreso pleno de los playoffs a Lumen Field con público, algo que no ocurría desde el 7 de enero de 2017. El juego de comodines tras la campaña 2020 se disputó sin aficionados por la pandemia. La expectativa es máxima.
Aun con el llamado del club, la realidad del mercado manda. Los portales de reventa muestran cientos de entradas disponibles para el duelo divisional, y no precisamente a precios bajos. La posibilidad de un Juego de Campeonato de la NFC en Seattle el 25 de enero eleva todavía más el costo de acceso.
Dentro y fuera del campo
En la cancha, los Seahawks buscan revancha ante unos 49ers que, en el cierre de la temporada regular, se quedaron con la ventaja de localía tras vencerlos en Levi’s Stadium. Fuera de ella, la franquicia libra otra batalla igual de importante: proteger su estadio y recordar que, cuando llega enero, la casa también se defiende desde las gradas.
Este sábado, Seattle quiere ganar dos partidos a la vez: el del marcador y el del ambiente. Porque en playoffs, cada decibel cuenta.

