Mientras para la mayoría el tiempo clausura etapas, en la dinastía Pacquiao funciona como una cuerda que nunca deja de tensarse. Manny Pacquiao, a sus 46 años, sigue entrenando, anunciando regresos y desafiando la lógica del boxeo, mientras que su hijo mayor comienza a escribir la primera línea de su propia historia.
No es un relevo. Es una convivencia generacional única en un deporte que rara vez permite que dos épocas coexistan bajo el mismo apellido.
Un debut y un legado que aún no se retira
Este sábado, en el Pechanga Resort Casino de Temecula, California, Emmanuel “Jimuel” Pacquiao hace su debut profesional ante el también filipino Brendan Lally.
Cuatro asaltos en peso ligero, el primer campanazo de una carrera que inicia cargada de expectativas y reflectores.
Por primera vez, el apellido Pacquiao no llega como eco… sino como una voz que busca identidad propia.
Mientras Jimuel afina su estrategia, Manny Pacquiao continúa vivo en el imaginario del boxeo, entrenando con la mirada puesta en una revancha ante Floyd Mayweather Jr. Él no se ha ido. No se ha retirado del todo. Sigue presente, sigue vigente, sigue luchando.
Ese cruce —padre aún activo, hijo apenas comenzando— convierte el momento en una postal que rara vez ofrece el deporte mundial.
Herencia en la lona: peso o impulso
La escena remite a capítulos excepcionales:
Pero el boxeo es distinto. Aquí la herencia suele ser silenciosa, privada, sin coreografías familiares.
Jimuel, con 24 años, entrena en Wild Card, el mismo templo boxístico donde su padre forjó leyenda. Lo hace bajo la guía de Marvin Somodio, asistente de confianza de Manny durante su época dorada. Entre esas paredes, cada golpe no es una copia… es una traducción de décadas de experiencia.
Manny Pacquiao Promotions también debuta
La velada será histórica por partida doble. Manny Pacquiao Promotions tendrá su presentación oficial en Estados Unidos, no como un homenaje al pasado del ídolo, sino como plataforma para su hijo y para nuevos talentos filipinos que buscan una oportunidad.
Manny estará en primera fila.
El legado no mira desde la distancia… respira, observa, acompaña.
Un respaldo de alto nivel en la coestelar
El evento tendrá un choque auténtico en el turno coestelar:
Elijah Pierce vs. Lorenzo Parra por el Campeonato Internacional Pluma de la OMB en 12 rounds.
Una guerra entre dos pegadores con récords que prometen drama:
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Pierce: 21 victorias, 17 nocauts.
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Parra: 23 triunfos, 17 definiciones antes del límite.
Una noche donde el apellido vuelve a sonar
El legado Pacquiao nunca se archivó. Nunca se apagó. Se mueve, muta, respira, crece.
A veces con los guantes gastados del padre…
otras con los guantes nuevos del hijo.
Este sábado, en Temecula, el apellido vuelve a pronunciarse desde la esquina azul, pero con sangre nueva, ambiciones distintas y tiempo propio.
Una nueva historia empieza.
La otra, simplemente, se niega a terminar.