El básquetbol juarense vuelve a levantar la mano… y esta vez lo hace desde la niñez, desde la ilusión pura y el trabajo diario. Santiago Arzola Ríos y André Vladimir Morales Torres, conocidos en la duela como “Curri” y “El Güero”, están a un paso de representar a México a nivel internacional, luego de ser preseleccionados para integrar la Selección Mexicana Infantil, con miras a competencias en Europa, posiblemente en España o Italia, durante los meses de junio o julio.
Detrás de este logro está el trabajo silencioso pero constante del coach Iván de Lara, formador del club Troyanos, quien no ocultó su orgullo al ver cómo el esfuerzo de años comienza a rendir frutos.
“Todavía falta una concentración y definir fechas y sede, pero los niños ya están invitados. Es un logro enorme para ellos y para Juárez”, señaló el entrenador.
Un camino largo para ser elegidos
El proceso no fue sencillo. Todo comenzó con el minibásquet, un torneo dividido en cuatro etapas: regional, estatal, nacional y finalmente un selectivo por regiones. Iván de Lara fue invitado a formar parte del staff de la Región 2, integrada por Chihuahua, Durango y Zacatecas, donde se eligió a lo mejor de lo mejor.
De un primer filtro de cuatro niños juarenses, solo dos nombres resistieron cada corte hasta llegar al nacional por regiones en la Ciudad de México: Santiago y André. Ahí, frente a talento de todo el país, confirmaron que su lugar no era casualidad.
“Trabajan muy duro, no faltan a entrenamientos, juegan aquí, en Juárez y en El Paso. Y los papás son clave: están siempre presentes”, destacó el coach.
Curri: el guardia que sueña como Stephen Curry
Santiago Arzola tiene nueve años, pero juega como si llevara el básquet en la sangre desde siempre. Y no es coincidencia: empezó a practicarlo hace siete años, inspirado por su papá.
Guardia de posición, su apodo lo dice todo: “Curri”, por su admiración a Stephen Curry.
Cuando habla del llamado a selección, su rostro lo delata:
“Me siento muy feliz… y sí, me dan más ganas de entrenar”.
Desde cuarto grado de primaria, Santiago ya manda un mensaje claro a otros niños:
“Que le echen muchas ganas, sí se puede llegar a la Selección Mexicana”.
El Güero: crear jugadas y soñar en grande
André Vladimir Morales Torres, también de nueve años, lleva cinco años practicando básquetbol. Su juego no se basa solo en anotar, sino en crear jugadas, leer el partido y hacer mejores a sus compañeros.
“Me siento emocionado por ir al mundial”, dice sin dudar.
Su motivación es clara: mejorar todos los días, entrenar más fuerte y representar con orgullo a México.
¿La dedicatoria? Directa al corazón: su papá.
Un logro compartido
El propio Iván de Lara lo resume con claridad:
este no es solo el triunfo de dos niños, sino de familias completas, de entrenamientos sin descanso, de fines de semana de partidos, de sacrificios económicos y emocionales.
“Los papás son fundamentales. Sin su compromiso, esto no sería posible”.
En los próximos días se definirán fechas, sedes y planes de viaje. También vendrán actividades para recaudar fondos, porque aunque el torneo cubre a los jugadores, los padres deben acompañarlos.
Por ahora, Juárez celebra.
Celebra que dos niños que entrenan cuatro días a la semana, que sueñan con el balón en las manos y que juegan con el corazón, están tocando la puerta del básquetbol internacional.
El futuro ya empezó a botar en la duela… y suena fuerte desde la frontera. 🏀🇲🇽🔥