Siguenos en:

###

Internacional

“Big Baby” gana… y se queda sin peluquín

Jarrell “Big Baby” Miller levantó el brazo en el Madison Square Garden, pero el golpe más comentado de la noche no fue al cuerpo ni a la cabeza. Fue al peluquín. El peso pesado de Brooklyn se impuso por decisión dividida a Kingsley Ibeh en una pelea que quedará grabada en el anecdotario del boxeo por una escena tan insólita como inolvidable.

El golpe que desató el asombro

El momento llegó temprano. Ibeh, zurdo y con mayor alcance, sorprendió con un arranque agresivo y conectó varios contragolpes efectivos. Uno de ellos, un uppercut limpio, hizo lo impensable: descolocó el postizo de Miller, que quedó suelto ante la mirada atónita del público neoyorquino.

Lejos de perder la calma, Miller respondió con temple y carácter. Se arrancó el peluquín y lo lanzó a la grada, desatando incredulidad y risas nerviosas en el Garden. La escena, lejos de desconcentrarlo, pareció encenderlo.

El veterano impone su ley

A partir de ese instante, “Big Baby” empezó a hacer pesar su experiencia y su físico. Desde el sexto asalto, su castigo constante al cuerpo comenzó a mermar a Ibeh, quien nunca había pasado de seis rounds como profesional. El desgaste fue evidente y el control del combate se inclinó poco a poco hacia el veterano.

Un gancho de izquierda en el noveno terminó de decantar una pelea cerrada. Las tarjetas reflejaron la paridad: 97-93 y 97-93 para Miller, mientras un juez vio ganar a Ibeh 96-94.

La explicación… y lo que viene

Tras el combate, Miller aclaró el origen del incidente capilar: dos días antes de la pelea perdió el pelo tras usar por error un producto con amoníaco en la ducha de la casa de su madre. Aun así, fue claro: el episodio no alteró su plan ni su enfoque en el ring.

Con 36 años, Miller regresaba tras el empate ante Andy Ruiz en agosto de 2024 y ya piensa en volver pronto. Su objetivo: reaparecer en aproximadamente un mes.

Folclore del Garden

En una velada repleta de historias, la de Miller fue distinta. Ganó la pelea, superó el momento más inesperado y convirtió un incidente improbable en folclore puro del Madison Square Garden. En el boxeo, a veces, la épica también se escribe… sin peluquín

Haz clic para dejar tu comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Más en Internacional