Los New York Knicks están de vuelta en la gran escena de la NBA. El equipo neoyorquino completó la barrida sobre los Cleveland Cavaliers con una aplastante victoria de 130-93 en el Juego 4 de la final de la Conferencia Este, resultado con el que aseguró su pase a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999.
La exhibición fue total. Nueva York tomó el control muy temprano con una racha demoledora de 20-0 entre el cierre del primer cuarto y el inicio del segundo, y desde ahí nunca soltó el partido. Los Knicks llegaron a tener una ventaja de 45 puntos y dominaron todos los aspectos del juego, incluyendo la batalla de los rebotes, que ganaron 60-33.
El triunfo también confirmó el gran momento del equipo dirigido por Mike Brown, que selló una postemporada casi perfecta hasta ahora. Los Knicks acumulan 11 victorias consecutivas en playoffs, una marca histórica para la franquicia y una de las más largas en la historia de la liga. Antes de eliminar a Cleveland, Nueva York había dejado en el camino a Atlanta en seis partidos y después barrió a Philadelphia.
En la duela, el ataque volvió a estar muy repartido. Karl-Anthony Towns lideró con 19 puntos y 14 rebotes, mientras que OG Anunoby aportó 17 puntos y Landry Shamet añadió 16, encestando sus cuatro triples. Jalen Brunson y Mikal Bridges colaboraron con 15 puntos cada uno, en otra muestra del equilibrio ofensivo que ha convertido a los Knicks en uno de los equipos más sólidos de la postemporada.
Por parte de Cleveland, Donovan Mitchell fue el único que logró sostener algo de resistencia con 31 puntos, pero no encontró suficiente respaldo. Los Cavaliers sufrieron la peor derrota de su historia en casa en playoffs y cerraron la serie completamente superados por el ritmo, la defensa y la agresividad del conjunto neoyorquino.
Ahora, los Knicks esperan rival para disputar el campeonato. Su oponente saldrá de la final del Oeste entre Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs, una serie que sigue abierta y que definirá quién intentará frenar a un Nueva York que vuelve a ilusionar a toda la ciudad con la posibilidad de pelear por su primer anillo desde 1973.