Tigres rugió fuerte en el Estadio Universitario y dio el primer golpe en la serie de cuartos de final al imponerse 2-0 a Seattle Sounders, en una noche donde el equipo de Guido Pizarro mostró paciencia, carácter y contundencia para sacar una ventaja importante frente a su gente.
Desde el arranque, los felinos dejaron claro que no estaban dispuestos a especular. Apenas en los primeros minutos adelantaron líneas y comenzaron a tocar la puerta del conjunto estadounidense, primero con un aviso temprano y luego con un disparo de media distancia de Ángel Correa que pasó muy cerca del arco rival. El Volcán empujaba y Tigres intentaba imponer condiciones, aunque Seattle poco a poco fue encontrando momentos de posesión y espacios para equilibrar el trámite.
Aun así, el equipo regiomontano siguió siendo el que más propuso en la primera mitad. Con mayor control del balón y mejores intenciones ofensivas, Tigres se acercó varias veces al área rival, aunque sin la precisión necesaria para romper el cero. Seattle también tuvo su gran oportunidad al minuto 30, cuando un error defensivo de los locales derivó en un contragolpe de tres contra dos, pero la visita perdonó y Nahuel Guzmán apareció para evitar el peligro.
La tensión creció en el cierre del primer tiempo. Diego Lainez recibió un pisotón dentro del área y la jugada fue revisada en el VAR. Tras el análisis, se decretó penal a favor de Tigres, una oportunidad inmejorable para irse arriba antes del descanso. Sin embargo, Correa no pudo aprovecharla y mandó su disparo por encima del arco, dejando escapar una ocasión que pudo cambiar el rumbo del partido desde ese instante.
Con el 0-0 al descanso, la presión seguía del lado felino, pero el equipo respondió de inmediato en la segunda mitad. Apenas al minuto 51, Tigres construyó un contragolpe letal encabezado por Fernando Gorriarán, quien terminó dejando el balón a Ozziel Herrera. El atacante definió con calidad, usando la parte interna del pie, para marcar el 1-0 y desatar la locura en el Universitario.
El gol cambió el ritmo del encuentro. Seattle reaccionó y comenzó a arriesgar más en busca del empate, generando incluso una llegada peligrosa al minuto 63, cuando Ragen quedó muy cerca de la portería, pero Nahuel Guzmán achicó de forma extraordinaria para mantener la ventaja de los locales.
Tigres resistió ese momento de presión y luego volvió a golpear con autoridad. Al minuto 76, Joaquim apareció completamente solo dentro del área tras un centro preciso y conectó un sólido remate de cabeza para poner el 2-0, en una acción donde la defensa de Seattle quedó completamente exhibida. Fue un golazo que le dio mayor tranquilidad al equipo regiomontano y encendió todavía más a la tribuna.
Antes de eso, Diego Lainez había salido de cambio entre una gran ovación, reflejo del respaldo total de la afición felina, mientras que más tarde Ozziel Herrera también dejó su lugar para el ingreso de Marcelo Flores, en una modificación que mantuvo la vocación ofensiva del equipo en la recta final del encuentro.
Con la ventaja ya construida, Tigres manejó mejor los tiempos en los últimos minutos. Seattle intentó reaccionar, pero los de Guido Pizarro supieron enfriar el cierre y proteger un resultado que los deja bien posicionados para la vuelta.
En una noche donde fallaron un penal, resistieron momentos de presión y luego castigaron con contundencia, Tigres dejó claro que está listo para pelear en serio esta serie. El Volcán rugió, el equipo respondió y ahora los felinos viajarán con una ventaja valiosa que puede marcar el destino de la eliminatoria.