La selección mexicana femenil atraviesa uno de los momentos más sólidos de su proceso reciente. Lejos de aquella etapa marcada por dudas e irregularidad, el equipo dirigido por Pedro López llega al duelo ante Puerto Rico con una identidad mucho más clara, resultados contundentes y la sensación de que, esta vez, el crecimiento ya dejó de ser discurso para convertirse en realidad. México lidera su grupo en el clasificatorio al Campeonato Concacaf W con tres victorias, 30 goles a favor y ninguno en contra, y le basta con empatar para avanzar a la fase final, donde se repartirán boletos al Mundial 2027 y a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El reciente 9-0 sobre Islas Vírgenes no solo reforzó la superioridad del Tri en esta ronda, también confirmó que el equipo llega a este cierre con margen, confianza y una idea muy trabajada. Si México consigue el resultado ante Puerto Rico, quedará a un solo partido de volver a una Copa del Mundo, algo que representa un cambio profundo en comparación con los años más oscuros del proyecto.
Para Pedro López, nada de esto es casualidad. En entrevista exclusiva para Juegan Ellas de AS Claro por W, el técnico español explicó que este momento responde a un camino largo de consolidación, donde tanto las jugadoras como el modelo de juego fueron encontrando estabilidad con el paso de los torneos.
“Llevamos ya un camino recorrido con este equipo. Yo creo que se fue consolidando tanto las jugadoras como el esquema, la manera de jugar en torneos anteriores para poder llegar a este momento definitivo, ya con las ideas claras”, señaló.
El entrenador también dejó ver que el cuerpo técnico trabajó el torneo con una visión muy precisa desde el primer partido, incluso pensando en algo tan determinante como la diferencia de goles. Esa planificación hoy le da al Tri una posición fuerte de cara al duelo más exigente del grupo.
“Sabíamos de la importancia de los goles desde el primer partido… para poder llegar a este último partido que va a ser el más exigente contra Puerto Rico con las garantías de que vamos con mejor diferencia de goles”, explicó.
Pero si algo sostiene el gran momento mexicano es la consistencia. Más allá de los marcadores abultados, el equipo ha encontrado una base defensiva firme y una profundidad de plantel que le permite mantener el nivel incluso con rotaciones. Eso, para López, es una de las señales más claras de que este grupo ya está madurando de verdad.
“Los resultados nos van dando confianza… llevamos partidos con la portería a cero que nos va generando una solvencia a nivel defensiva”, dijo el seleccionador, antes de remarcar que el rendimiento no depende de un once fijo. “Sin necesidad de ser solamente 11 jugadoras, variando el 11 se mantiene la portería a cero y se mantienen los resultados positivos”.
Ese crecimiento no se limita a este clasificatorio. De acuerdo con la misma entrevista, México también ha logrado competir con solidez frente a selecciones como Brasil, Colombia, Estados Unidos y Canadá, una señal de que el equipo empieza a sostener su nivel frente a rivales de otra jerarquía y no solo ante adversarios menores.
López fue todavía más claro al poner en perspectiva el momento que atraviesa el grupo. Para él, cuando los buenos resultados se repiten una y otra vez, dejan de ser una sorpresa o un golpe de suerte.
“Ellas han conseguido que los resultados no sea algo esporádico, sino que ya se han convertido en una realidad. Cuando las cosas se repiten dejan de ser por suerte”, afirmó.
El contraste con el pasado también es evidente. El propio técnico recordó que el equipo venía de un golpe fuerte en el premundial anterior, una actuación que dejó a la selección muy tocada y obligó a una reconstrucción profunda. A partir de ahí, la llegada de Andrea Rodebaugh como directora deportiva y el inicio de la era Pedro López marcaron un cambio de fondo en la estructura del proyecto.
Hoy, esa reconstrucción ya muestra resultados visibles. México tiene una mezcla equilibrada entre experiencia y juventud, un grupo que compite con más seguridad y una afición que también ha comenzado a reconectarse con el equipo. López valoró especialmente ese vínculo creciente con la gente, al considerar que el apoyo en el estadio puede ser determinante en partidos como el de Puerto Rico.
“Increíble. Realmente emocionante… la actitud de las jugadoras engancha y el aficionado ve recompensado su esfuerzo”, comentó el español sobre el respaldo de la tribuna. “Esa unión nos puede dar la diferencia en este partido”.
Ahora llega el momento de rematar lo construido. México ya hizo gran parte del trabajo, pero todavía necesita cerrar la tarea con resultados que lo lleven de regreso al lugar que quiere ocupar en el futbol femenil internacional. Pedro López lo sabe y por eso no quiere hablar de misión cumplida antes de tiempo.
“Hay que rematarlo… hay que conseguir al menos dos resultados importantes más para poder pasar a otra cosa”, sentenció.
El Tri femenil está a un paso de dar otro salto. Y esta vez, la sensación es distinta: no se trata solo de ilusión, sino de un equipo que por fin empieza a consolidarse con argumentos, resultados y una identidad que ya no parece pasajera.