La visita de Andre Johnson a Monterrey no pasó desapercibida. El histórico exreceptor, primer miembro del Salón de la Fama en la historia de los Houston Texans, estuvo este domingo en la Sultana del Norte y dejó varios mensajes que encendieron el entusiasmo: habló del futuro de su exequipo, elogió a Fernando Mendoza, el primer pick global del Draft 2026, y además reconoció el talento que existe en México, especialmente en el futbol americano y el flag football.
Johnson, considerado el mejor receptor en la historia de los Texans, se mostró optimista con el camino que está siguiendo la franquicia de Houston. Aunque reconoció la decepción por el cierre de la temporada 2025, cuando el equipo cayó 28-16 ante los Patriots en la ronda divisional de los playoffs, dejó claro que el proyecto sigue apuntando alto, sobre todo después de un Draft en el que la organización reforzó puntos clave del roster.
“Creo que hicieron un trabajo increíble en el draft, para las posiciones que necesitábamos creo que acertamos con todas. Conseguimos grandes jugadores y estoy muy emocionado por la próxima temporada”, comentó.
Los Texans tuvieron en 2025 a la mejor defensa de la liga durante la temporada regular, y en el Draft mantuvieron esa línea al seleccionar cuatro jugadores defensivos y tres ofensivos, siguiendo la filosofía del head coach DeMeco Ryans. Para Johnson, el equipo está mucho más cerca de pelear por lo máximo de lo que muchos imaginan.
“Sí estamos un poco decepcionados por cómo terminó la temporada el año pasado, pero creo que no hay límites para la organización de los Texans. Tenemos gente estupenda, grandes jugadores, y se trata simplemente de salir al campo y ejecutar, hacer lo correcto, ya sabes, hacer las jugadas cuando se necesitan”, señaló.
Además de hablar de Houston, Johnson también se refirió a una historia que le toca de cerca: la de Fernando Mendoza, nuevo quarterback de los Raiders y primer seleccionado global del Draft 2026. El exreceptor conectó rápidamente con el caso de Mendoza, no solo por su talento, sino porque ambos comparten origen en Miami, Florida.
“Que Fernando sea de Miami, es genial. Toda su historia es genial”, dijo.
Johnson recordó que Mendoza soñaba con jugar en la Universidad de Miami, la misma alma mater del exreceptor, pero el destino terminó llevándolo por otro camino. Aun así, destacó el valor de su recorrido y la fuerza simbólica de verlo convertirse en la primera selección del Draft.
“Que el coach Mario Cristóbal y su padre fueran juntos a la preparatoria, y él volviera a casa, claro que odié verlo ganar, pero que consiguiera un campeonato nacional contra los Miami Hurricanes, la historia fue increíble. El círculo se cerró con él siendo la primera selección del draft”, expresó.
La conversación también se movió hacia el crecimiento de la presencia latina en la NFL, un tema con el que Johnson tiene afinidad desde sus propios orígenes y por el entorno multicultural en el que creció. Para él, el talento no tiene etiquetas.
“La preparatoria a la que fui estaba en la comunidad latina, así que para mí eso no importa. Si puedes jugar, puedes jugar, no importa la raza, la complexión, el tamaño, el color, lo que sea, no me importa. Soy un gran aficionado al juego y apoyo a todos, sin importar quién sea”, afirmó.
Uno de los puntos más llamativos de su visita fue el reconocimiento abierto que hizo al nivel que observó en México. Después de convivir con jugadores y ver de cerca el trabajo local, Johnson dejó abierta una posibilidad que ilusiona: que en un futuro no muy lejano pueda surgir un jugador mexicano con destino a los Texans.
“Creo que es algo que puede suceder porque cuando construyes relaciones y constantemente vienes a un lugar, ahora sabemos que hay jugadores aquí. Tuve la oportunidad de entrar y ver a algunos de los jugadores de Borregos en el vestidor y hay algunos chicos de buen tamaño aquí. Incluso, uno de los chicos que estaba mirando pensé que era universitario, pero me dicen que estaba en la preparatoria. Así que, como dije, hay talento en todas partes”, comentó.
La presencia de Johnson en Monterrey también confirmó algo que cada vez se siente con más fuerza: los Texans están encontrando en esta ciudad una extensión natural de su identidad. Más allá de selecciones de Draft o torneos de flag football, la conexión con la afición regiomontana empieza a tomar forma real.
“La forma en que los fanáticos se presentaron hoy, esta es mi primera vez aquí, pero parece que estamos en Texas. Todos con ropa de Texans puesta, incluso con mi jersey, fue muy acogedor. Definitivamente quiero volver y pasar un poco más de tiempo para conocer un poco mejor”, dijo.
Monterrey recibió a una leyenda de la NFL, pero también escuchó una señal clara: los Texans creen en su proyecto, creen en su futuro y también empiezan a creer en el talento que puede surgir desde México.