El ambiente en Berlín estaba cargado de expectativa desde mucho antes del salto inicial. No era un partido cualquiera. Era el primer juego de temporada regular de la NBA en suelo alemán, y las gradas reflejaban la magnitud del momento. Entre camisetas, banderas y cámaras, destacaron rostros conocidos: Mats Hummels y Thomas Müller alentaban desde la tribuna, mientras muy cerca de ellos Jürgen Klopp sonreía, conversaba y se dejaba querer por los aficionados. El basquetbol, por una noche, se cruzó con el futbol y convirtió el recinto en un punto de encuentro entre disciplinas y figuras de élite.
La duela no decepcionó. El Orlando Magic escribió una remontada memorable para imponerse 118–111 a los Memphis Grizzlies en un duelo que parecía inclinarse claramente del lado visitante. Memphis llegó a tomar ventaja de hasta 20 puntos, pero el tercer cuarto cambió la historia. Orlando apretó los dientes, ajustó en defensa y firmó un parcial demoledor de 26-12, encendiendo a un público que no tardó en volcarse con el equipo de Florida.
Paolo Banchero fue el faro del Magic con una actuación dominante: 26 puntos y 13 rebotes, imponiendo físico y liderazgo en los momentos clave. A su lado, Anthony Black fue una chispa constante con 21 puntos, incluidos cuatro triples que terminaron de inclinar la balanza.
La noche, sin embargo, tuvo un protagonista especial. Franz Wagner regresó a las duelas tras perderse 16 partidos por lesión y lo hizo en casa. El alemán respondió al cariño del público con 18 puntos y 9 rebotes, conectando emocionalmente con la afición berlinesa en cada jugada. Desde la banca, su hermano Moritz Wagner aportó energía y experiencia con 7 puntos en 14 minutos, completando una postal perfecta para la familia Wagner.
Del lado de Memphis, la lucha fue digna. Sin Ja Morant, el peso ofensivo recayó en Jaren Jackson Jr., quien firmó 30 puntos, mientras Santi Aldama sumó 18 unidades. No fue suficiente para frenar la marea del Magic, que encontró ritmo, confianza y respaldo desde la grada.
Klopp, Red Bull y el eterno llamado del Madrid
La presencia de Jürgen Klopp no pasó desapercibida. En medio de rumores que lo vinculan con el Real Madrid, el técnico alemán sigue desempeñándose como director Global de Futbol del grupo Red Bull, una estructura que abarca clubes en Alemania, Austria, Estados Unidos, Brasil y Japón, además de su participación minoritaria en el Leeds United.
Klopp ha reiterado sentirse cómodo en su rol actual, aunque existe una cláusula que le permitiría salir si la Selección Alemana lo llama. De momento, Julian Nagelsmann tiene bien encaminado a Die Mannschaft rumbo al Mundial 2026, pero en Alemania saben que el banquillo del Real Madrid es una tentación que seduce a cualquiera, incluso más que dirigir una Copa del Mundo.
Berlín fue testigo de una noche histórica. Basquetbol de alto nivel, figuras del futbol y una ciudad rendida al espectáculo. La NBA dejó claro que Europa no es solo un mercado: es un escenario listo para vibrar.

