El Oklahoma City Thunder confirmó que es una auténtica máquina en estos playoffs. Liderados por un imparable Shai Gilgeous-Alexander, el Thunder venció 115-110 a los Lakers de Los Ángeles y completó una contundente barrida en la segunda ronda de la NBA.
Shai brilló con 35 puntos y fue decisivo en los momentos más intensos del partido, mientras Chet Holmgren apareció con una clavada demoledora a menos de 33 segundos del final para romper el empate y silenciar a Los Ángeles.
Aunque los Lakers pelearon hasta el último instante, el cierre fue dramático. LeBron James, en lo que podría haber sido su último juego de postemporada, falló una bandeja crucial que habría puesto arriba a su equipo. Minutos después, Austin Reaves tampoco pudo conectar el triple del empate.
La derrota dejó un ambiente de incertidumbre alrededor de LeBron, quien a sus 41 años todavía no confirma si regresará para otra temporada. Mientras tanto, Oklahoma City sigue invicto en playoffs con marca perfecta de 8-0 y se consolida como uno de los máximos favoritos al título.
Los Lakers lucharon con orgullo, pero el Thunder mostró sangre fría, juventud y un nivel dominante que ahora pone a toda la NBA en alerta.