La Selección Mexicana quiere firmar una Copa del Mundo distinta en 2026. Con el impulso de jugar en casa, el respaldo de su afición y la apuesta de Javier Aguirre por una plantilla más diversa en perfiles y trayectorias, el Tri llegará al torneo con una combinación poco común: dos jugadores naturalizados y varios futbolistas nacidos fuera de México. La lista final de 26 confirmada por Aguirre incluye a los naturalizados Álvaro Fidalgo y Julián Quiñones, además de jugadores no nacidos en México como Santiago Giménez, Obed Vargas y Brian Gutiérrez.
Ese matiz importa. Aunque con frecuencia se agrupa a todos bajo la misma etiqueta, Santiago Giménez no es un naturalizado: nació en Argentina, pero tiene nacionalidad mexicana por filiación y creció en México desde niño. Reuters y FIFA distinguen ese punto al señalar como naturalizados a Fidalgo y Quiñones, mientras que a otros casos los ubican como jugadores nacidos fuera del país o de doble nacionalidad.
La presencia de Fidalgo y Quiñones sí coloca a este grupo en un lugar especial dentro de la historia del Tri. México ya había llevado naturalizados a otras Copas del Mundo, como Gabriel Caballero en 2002, Guillermo Franco en 2010 y Rogelio Funes Mori en 2022. Ahora, Aguirre vuelve a recurrir a esa fórmula con dos futbolistas que llegan en un gran momento competitivo y con peso real dentro del proyecto mundialista.
En el caso de Álvaro Fidalgo, su inclusión confirma el premio a uno de los futbolistas más consistentes de la Liga MX en los últimos años. El mediocampista español naturalizado mexicano se ganó un lugar entre los 26 y se convirtió en una de las novedades más llamativas de la lista definitiva. Por su parte, Julián Quiñones, nacido en Colombia y naturalizado en 2023, también entró al plantel final después de consolidarse como una pieza ofensiva importante para Aguirre.
El caso de Santiago Giménez es distinto, pero igual de simbólico. Nacido en Buenos Aires, llegó a México siendo muy pequeño por la carrera de su padre, Christian “Chaco” Giménez, y toda su formación futbolística de alto nivel ocurrió en territorio mexicano. Su convocatoria refleja más una historia de pertenencia y desarrollo dentro del futbol nacional que una naturalización en sentido estricto.
La lista de Aguirre también incluye a jugadores como Obed Vargas y Brian Gutiérrez, a quienes Reuters identifica como dual nationals. Eso refuerza la idea de una selección que, sin perder su base histórica, también se apoya en trayectorias más globales de cara a un Mundial que México abrirá el 11 de junio ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México. El Tri comparte el Grupo A con Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia.
Más allá del debate sobre etiquetas, lo que queda claro es que México llegará al Mundial 2026 con una plantilla que refleja la evolución de su realidad futbolística. Dos naturalizados, varios nacidos fuera del país y una mezcla entre experiencia y juventud componen el grupo con el que Aguirre intentará empujar al Tri más lejos que nunca en una Copa del Mundo jugada en casa.