oel Embiid apareció cuando Philadelphia más lo necesitaba y mantuvo con vida a los 76ers. Con 33 puntos y 8 asistencias, el pívot lideró la victoria de los Sixers por 113-97 sobre Boston en el Juego 5 de la primera ronda del Este, resultado que reduce la serie a 3-2 y obliga a volver a Filadelfia para un sexto partido que ya se juega a todo o nada.
Tyrese Maxey fue el otro gran motor del equipo con 25 puntos y 10 rebotes, mientras que Paul George aportó 16 unidades y 9 rebotes para unos 76ers que llegaban al TD Garden con la temporada al borde del colapso tras perder los Juegos 3 y 4 en casa. En vez de derrumbarse, reaccionaron en la cancha más complicada posible y se aferraron a la serie.
El partido dio un giro en la segunda mitad. Philadelphia llegó a estar 13 puntos abajo en el tercer cuarto, pero Embiid cambió el tono del encuentro con una reacción de estrella. Después de anotar 13 puntos en el segundo periodo, agregó 10 más en el tercero y ayudó a desatar el tramo que inclinó la balanza. Reuters reportó que los Sixers cerraron el juego con una racha dominante para apagar a Boston en su propia casa.
Del lado de los Celtics, Jayson Tatum firmó 24 puntos y 16 rebotes, mientras que Jaylen Brown añadió 22, pero Boston se desplomó en el cierre. La ofensiva celta se secó en el momento más delicado y los Sixers aprovecharon para convertir una noche de supervivencia en una declaración de carácter.
Ahora la presión cambia de escenario. El Juego 6 será el jueves en Filadelfia, donde los 76ers buscarán empatar la serie y forzar un séptimo y definitivo duelo de regreso en Boston el sábado. Lo que parecía una eliminatoria sentenciada volvió a encenderse, y Philadelphia ya dejó claro que todavía no piensa bajarse de estos playoffs.