Monterrey tocó fondo en la última jornada del Clausura 2026. Rayados cerró su participación en el torneo con una derrota humillante de 3-0 ante Santos Laguna, el último lugar de la tabla, en una noche en la que el equipo regiomontano volvió a mostrar todas las grietas de un semestre desastroso: falta de reacción, nula contundencia, poca claridad y un desplome total cuando más estaba obligado a competir.
La visita al Estadio Corona era la última oportunidad para cerrar con algo de dignidad, pero el equipo terminó despidiéndose del torneo de la peor manera posible. Monterrey concluyó la fase regular con apenas 18 puntos, fuera de la zona de clasificación y a siete unidades de la Liguilla, un saldo impensable para una plantilla diseñada para pelear por el título y no para arrastrarse en el cierre del campeonato.
Por momentos, el partido pareció darle una pequeña esperanza a Rayados. Al minuto 15, Joaquín Moxica llegó a marcar lo que parecía el primer gol del encuentro, pero la jugada fue invalidada por fuera de lugar tras la revisión del VAR. Ese instante fue una ilusión breve. A partir de ahí, Santos comenzó a asentarse, soportó los intentos regiomontanos y fue encontrando espacios hasta convertir el partido en una pesadilla para la visita.
El primer golpe cayó al minuto 43, cuando Emmanuel Echeverría definió de zurda dentro del área tras una asistencia de Ezequiel Bullaude, en una acción de contragolpe que castigó la fragilidad defensiva de Monterrey. Rayados quedó tambaleando y todavía antes del descanso recibió otro impacto demoledor. En el 45+8’, Aldo López empujó el balón muy cerca del arco para firmar el 2-0, otra vez con Bullaude como el hombre que abrió el camino.
Monterrey se fue al vestidor completamente golpeado, sin respuestas y con la sensación de que el partido ya se le escapaba de las manos. Lo más grave no era solo el marcador, sino la forma: un equipo sin control emocional, sin jerarquía y cada vez más vulnerable ante un rival que, en teoría, llegaba como el más débil del torneo.
En la segunda mitad, Nicolás Sánchez intentó mover piezas para cambiar la historia. Ingresaron Érick Aguirre, Cristian Reyes y Sebastián Rodríguez al minuto 60, pero la reacción nunca llegó. Rayados generó algunos intentos con disparos de Jesús Corona, Luca Orellano y Víctor Guzmán, aunque una vez más la falta de claridad y de contundencia condenó cualquier intento de remontada.
Santos, en cambio, manejó el partido con inteligencia, cerró espacios y esperó el momento exacto para rematar la faena. Ese momento llegó al minuto 72, cuando Lucas Di Yorio marcó el 3-0 con un remate cruzado de zurda, pegado al poste, tras otro pase de Bullaude, que terminó siendo el hombre más influyente de la tarde.
El resto del partido solo profundizó la imagen de desastre. Monterrey lo intentó sin convicción, sin orden y sin verdadero peligro. Moxica tuvo una opción clara al 84’, Fidel Ambríz falló un cabezazo a quemarropa al 86’ y Cristian Reyes probó desde fuera del área, pero nada cambió un cierre que ya estaba escrito.
Así terminó el Clausura 2026 para Rayados: goleado por el colista, fuera de la Liguilla y dejando una sensación de fracaso absoluto. La derrota ante Santos no fue solo un mal resultado, fue el retrato perfecto de un equipo que nunca encontró rumbo, que se fue apagando jornada a jornada y que hoy cierra el semestre con más preguntas que respuestas.